El tiempo, la entropía y el ser
En el tiempo desparramado
nuestro ser se encuentra,
confundido,
entre entrópicas,
desordenadas arenas.
Finalmente, sólo fantasmas,
tomados de la mano
caminan,
del cambio y la mudanza
el sendero.
En un suspiro
el ser se manifiesta,
más luego se deshace,
entre el torrente
del río de Heráclito.
Arena en la mano,
unos pocos granos
la memoria .
El pasado añoramos,
anhelamos el futuro.
Todo lo que somos este instante.
¿Del pasado?
sólo un claroscuro,
¿del futuro?
quebradiza ilusión,
rota inminente,
en sucesión inevitable
o en el siguiente instante,
sin apenas percibirlo…